thinkandshake.wordpress.com La semana pasada asistí al #EBE11. Como el resto de asistentes iba con 2 objetivos en mente: el primero y más importante conocer a otros profesionales del marketing online y social media. El segundo, incorporar conocimientos asistiendo a todas las ponencias y charlas como me fuera posible. Bueno, tenía el tercer objetivo de conocer por fin en persona a José Carlos León, que cumplí por cierto. El primer objetivo lo cumplí y no sólo conocí profesionales, sino personas formidables con las que conecté a nivel personal por encima del profesional. El segundo obejtivo sin embargo, no pude cumplirlo. Por lo menos no al nivel que esperaba.
A todos los gurús se les llena la boca hablando del espiríritu 2.0. Ya lo habréis oído miles de veces: se trata de compartir, de crecer entre todos, de aportarnos feedback unos a otros… Pero no por algún motivo moral o ético, sino por pura evolución, incluso interés, ya que según promulgan, el hecho de exponer ideas/proyectos/pensamientos a críticas y sugerencias la ayuda a crecer y hacerse más fuerte. Nos adoctrinan sobre como las empresas deben abrirse al público, dejar que sus clientes se comuniquen con ella e incluso acudir a ellos en busca de sugerencias para luego adaptar sus productos y servicios al feedback recibido. En el mismo EBE pudimos escuchar de nuevo que las empresas basadas en el secretismo, que cierran totalmente la información de sus proyectos están en decadencia y terminarán por adaptarse o desaparecer. En contraposición, las que se abren y ponen en manos de sus clientes su desarrollo, primordialmente a través de redes sociales, conseguirán ventajas competitivas importantes al sumar a las mentes de sus departamentos de desarrollo, las de todos los que tengan a bien contribuir con su opinión. El proceso sería idear>compartir > conversar > mejorar > desarrollar el nuevo producto o servicio mejorado con el público.
Es una idea bonita. El problema, es que los que nos lo venden, no se lo creen.
Y lo puedes comprobar en casi cualquier ponencia o blog de los gurús del social media. Cuesta mucho que uno de ellos, exponga ninguna idea, técnica, estrategia o ejemplo práctico. Todo son ideas generales. Llegan, hablan de lo mismo que ya todos sabemos, lanzan los mismos titulares manidos que todos hemos oído un millón de veces con algún giro léxico (que si el ROI, que si compartir, que si el futuro, que si escuchar, que si analizar…), algunos incluso se olvidan de que están en un debate con más gente y empiezan a orar en cuan profetas augurando la llegada del mesías mientras van pasando su pierna del suelo al apoyabrazos del sillón… pero ninguno comparte nada. ¿Pero no se trata de colaborar y fortalecer así las ideas? ¿No era que si exponías tus ideas a la crítica popular, está se hacía mejor y más fuerte? Ahh… ya… que eso es lo que recomendáis a las empresas de vuestros clientes, pero no creéis que pueda funcionar en las vuestras… llamativo cuanto menos.
Pero es que a algunas charlas, se atreven incluso a ponerle el título de “taller”, ilusionando a ilusos como yo, con que van a tratar los temas con los que día a día nos enfrentamos. Habíamos imaginado, ingenuamente, que se expondrían estrategias y casos prácticos para ser analizados aprovechando la coincidencia en el espacio de tantísimos profesionales. Pero no sólo eso: ¡esquivan preguntas como si de políticos se tratase! Cuando el público, que no suele ser tonto, intenta sacar algo útil de la presencia de los supuestos expertos mediante las 3 o 4 preguntas que da tiempo a hacer al final de las charlas, contestan a cualquier cosa menos a lo que se les ha preguntado evitando meterse en harina. Una de dos: o guardan secretos valiosísimos, clave para el éxito que de desvelarse su negocio quedaría comprometido o temen que se examine publicamente su conocimiento.
Entonces, te preguntas ¿Y por qué están estos tíos ahí arriba? No se qué clientes tiene, no se que estrategias utiliza, no se nada de la efectividad de sus campañas y todo lo que ha dicho lo podría haber dicho yo. Y la chica que había a mi derecha. Y el chico que había a mi izquierda. Eso sí, son unos artistas fabricando sonoros titulares uno detrás de otro. Vacíos, pero llamativos.
Además, llama la atención, que esto sólo pasa con los gurús. Muchos profesionales comparten en sus blogs mucho más que estas estrellas. No se vosotros, pero considero que eso es verdadera seguridad en el propio trabajo y habilidades y comprensión clara de dos conceptos:
- Demostrar el conocimiento y experiencia ante el mercado.
- Contribuir al conocimiento colectivo, gracias al cual uno también ha aprendido mucho
Aunque han sido las ponencias del EBE las que han originado este post, especialmente la que llevaba el título de #SocialCRM (pero no fue la única) quiero decir que no es un post en contra del EBE, ni mucho menos. Sí creo que podrían preocuparse un poco más del contenido, pero es un mal endémico de estos chicos tan elocuentes. Pienso volver al EBE el año que viene y eso es porque el sentimiento global ha sido positivo. Pero al pan, pan y al vino, vino.
¡Nos leemos!
Edito este post para añadir un enlace a un post de Las Blog en Punto que viene muy al caso.
Etiquetas: "redes sociales", #EBE11, comunicación, EBE, emarketing, guru, RRSS, SM, SMM, Social media

Normalmente en estos casos los comportamientos suelen ser como en los debates políticos: mucho palabrerío, mucho llenarse la boca, pero pocas soluciones reales y específicas.
Mucho gurú es lo que hay.
Sí que hay, sí…
Estoy de acuerdo contigo en que al final todas estas conferencias suelen ser bastante generales y lo que deberían aportar los ponentes deberían ser situaciones reales, herramientas y soluciones a problemas que han podido tener. Salvo contadas excepciones se tratan los temas respondiendo a ¿Qué? y ¿Por qué?, pero se “olvidan” del ¿Cómo? que muchas veces es lo que requiere la audiencia.
Realmente los organizadores de los eventos son los que deben poner el listón sobre que tipo y la profundidad de la temática en cuestión y sobre todo en eventos de carácter profesional.
Un saludo.
A mi me da la sensación de que los organizadores lo intentan, de ahí los títulos que les ponen a las conferencias. Parece que son luego los ponentes los que huyen de la idea original y salen por donde les viene bien. Pero está claro que si la organización se planta podría forzar el cambio de estilo.
Esperemos que se den cuenta y tomen cartas en el asunto para el futuro.
Un saludo Miguel!
Hola, gracias por citarme. Me ha encantado y comparto tu apreciación. Espero que en mi charla encontraras algo diferente, eso si. Lo pretendía.
Añadiré a tus comentarios que ese tipo de pobentes suelen usar ejemplos de otros, no suyos. Y es que en muchos casos son como los críticos de cine, que jamás han hecho una película.
Y también hay mucho pastele ro, ya sabes.
Un abrazo y comparto tu post.
J.
Sí que fue diferente! A mi fue la que más me gusto y eso que como te sigo hace tiempo sabía por donde iban a ir los tiros.
Un placer verte por aquí, espero que repitas!
Un abrazo.